Qué necesitas para pasear a tu perro: arnés, correa, agua y bolsas

Salir a pasear parece sencillo, pero un buen equipo marca la diferencia entre un paseo cómodo y uno en el que acabas con el hombro cargado y el perro tosiendo por el collar. Esto es lo básico, con lo que hace y lo que no hace cada cosa.

1. El arnés: mejor que el collar si tira

Si tu perro tira de la correa, un collar concentra toda esa fuerza en el cuello, y basta un tirón repentino (una ardilla, otro perro) para que le comprima la tráquea. El arnés antitirón reparte la fuerza por el pecho y el costado. Tiene dos enganches: el clip delantero, para enseñarle (cuando tira, la correa le redirige el cuerpo hacia un lado en vez de dejarle avanzar) y la anilla trasera, para pasear tranquilo. Lleva bandas reflectantes, asa en la espalda y cuatro cinchas regulables.

La talla va por el contorno del pecho: S (49-64 cm), M (55-71 cm), L (66-89 cm) y XL (78-101 cm). Al ajustarlo, tienen que caberte dos dedos entre el arnés y su cuerpo. Se lava a mano con agua templada y jabón neutro. Hay tres colores: negro, azul y rojo.

2. La correa: manos libres, pero con un matiz

Correr con la correa en la mano acaba siempre igual: hombro cargado y un tirón en el peor momento. La correa manos libres lleva el tirón a la cintura: un cinturón regulable de 70 a 120 cm y una cuerda elástica de 125 a 180 cm con mosquetón para el collar o el arnés. Sirve para correr, pasear con el carrito, hacer senderismo o canicross, en cinco colores.

Lo que hay que tener claro: te salva el hombro, pero no corrige el tirón. Para que deje de tirar necesitas un arnés con clip delantero. Prueba primero caminando, no corriendo: tu perro tiene que aprender y tú tienes que acostumbrarte a notar el tirón en la cadera. Y practica abrir la hebilla un par de veces para saber soltarla rápido si hace falta. Con un perro muy grande y muy tirador, ten en cuenta que la fuerza te llega entera a la cadera.

3. El agua: una botella con cuenco

Las manos como cuenco no funcionan: media botella acaba en el suelo. La botella de agua portátil de 800 ml tiene un tapón que se despliega y hace de cuenco, se maneja con una mano y lo que no bebe vuelve a la botella. En verano importa: un perro pierde agua jadeando y se deshidrata antes que tú. En la playa, mejor llevar agua dulce, porque si bebe agua del mar, la sal puede darle diarrea. Y con su propia botella evitas los cuencos comunitarios de parques y bares.

Cuida la limpieza: cambia el agua a diario y enjúagala de vez en cuando. Como cualquier botella, llévala de pie en el bolsillo lateral de la mochila, porque tumbada y a presión puede gotear.

4. Las bolsas

Las bolsas reforzadas con dispensador miden 22 x 32 cm, lo bastante grandes para hacer un nudo en condiciones incluso con un perro grande, y son de una versión más gruesa para que no se rompan al abrirlas. Vienen en rollos de 15 bolsas, con un dispensador de clip para enganchar a la correa. Con dos o tres paseos al día, la ficha calcula unas 45 bolsas al mes: un solo rollo no llega ni a la semana y media, y por eso hay packs de 5 y 10 rollos. Nunca por el váter: atasca. Van al contenedor de resto, con el nudo bien hecho.

Un equipo mínimo, bien elegido

  • Si tu perro tira: arnés con clip delantero y una correa normal para enseñarle.
  • Si sales a correr o a caminar mucho: la correa manos libres, con el arnés.
  • Siempre: agua y bolsas.
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