Perro aburrido en casa: juguetes que le cansan la cabeza

Un perro que se queda ocho horas sin nada que hacer acaba buscando qué hacer: ladra, rasca la puerta o se entretiene con el sofá. No es maldad, es aburrimiento. Y cansarlo no siempre es cuestión de piernas: la cabeza cansa tanto o más. Estas son las opciones que tenemos, con lo que hace y lo que no hace cada una.

1. El olfato: la alfombra olfativa

El olfato ocupa una parte enorme del cerebro del perro, y usarlo de verdad consume mucha energía mental. Por eso un rato de olfateo suele cansar más de lo que parece, y no le castiga las articulaciones. La alfombra olfativa con 12 huevos chirriantes es una huevera de fieltro con 12 huecos: escondes premios, los tapas con los huevos de peluche y el perro tiene que sacar cada huevo para llegar al premio. Mide 28 x 16 x 8 cm, se enrolla para guardarla y se limpia a mano con agua templada, secando al aire.

Cómo empezar: esconde los premios con tu perro mirando las primeras veces y deja un par de huecos a la vista para que gane. Límites: no es un juguete para roer, es para buscar. Un perro muy destructor puede romper un huevo, así que quédate cerca las primeras partidas y retírala al terminar. Dura entre 5 y 20 minutos según lo listo que sea tu perro.

2. Comer despacio: el comedero de pedal

Si engulle y luego vomita, el problema suele ser que un cuenco normal no le obliga a frenar. El comedero con forma de pato no le da la comida: se la hace ganar. El perro pisa el pedal con la pata o el hocico, el depósito gira y caen unas cuantas croquetas. Es totalmente mecánico (sin pilas ni enchufe), así que se lava entero con agua. Mide 22 x 14 x 7 cm, es de plástico ABS y va con pienso seco.

Cómo enseñarle: pisa tú el pedal delante de él las primeras veces; la mayoría lo pilla en dos o tres intentos. Con perros muy tímidos, déjalo unos días en el suelo con la comida a la vista. Límite: funciona con gatos que engullen, aunque no todos le cogen el truco.

3. Calmarse lamiendo: el juguete de lameteo

Lamer es una conducta que baja el nivel de activación, y por eso este tipo de superficie funciona bien en los momentos que tu perro lleva peor: el baño, el cortauñas, los primeros minutos a solas o una tormenta. El juguete de lameteo es azul con una bola naranja y funciona mucho mejor con algo que se unte: comida húmeda, puré de calabaza o boniato, o su pienso humedecido con agua templada para que se quede pegado en el relieve. Se puede congelar, y así dura mucho más. Nada de azúcar, chocolate ni edulcorantes.

Límite: es una superficie de lameteo, no un mordedor. Con perros que lo destrozan todo, supervisa y retírala al acabar. Se lava a mano con agua templada.

4. Morder y jugar: el aro limpia dientes

A muchos perros no hay manera de cepillarles los dientes. El aro mordedor trenzado es de nailon, no de algodón como las cuerdas de siempre, así que se lava con agua y jabón y se seca rápido. Sirve para morder, tirar y buscar, y el relieve del trenzado frota los dientes y las encías mientras juega. Hay tres tamaños (13, 15 y 17 cm de diámetro) y dos colores, azul y amarillo. Si dudas, elige el más grande: un aro pequeño en una boca grande no es seguro.

Límites que te decimos de frente: es un juguete, no un tratamiento, y las revisiones del veterinario siguen siendo necesarias. Y ningún juguete es irrompible: juega con él delante y retíralo si se deshilacha.

Cuál empezar

  • Se aburre solo en casa: el comedero de pedal o la alfombra olfativa, para que tenga algo que resolver.
  • Come demasiado rápido: el comedero de pedal.
  • Se pone nervioso con el baño o las tormentas: el juguete de lameteo.
  • Quiere jugar contigo: el aro.
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