Cama para gato: cueva, cesta o semicerrada, cuál elegir
Share
Un gato duerme muchas horas al día, y muchas veces lo hace escondido. No es timidez: un espacio cerrado conserva su calor y le protege la espalda. Por eso acaba dentro de una caja de cartón aunque tenga una cama al lado. Esto es lo que hay que mirar para acertar con la suya.
Cueva, cesta o semicerrada: qué busca cada gato
- Cueva cerrada: refugio total. Para gatos miedosos, recién llegados o que buscan calor.
- Cesta con bordes: les gusta apoyar la cabeza y sentirse recogidos sin llegar a esconderse.
- Semicerrada: esconderse pero seguir vigilando. Los gatos quieren cueva, pero no encierro.
Nuestras camas, una a una
Cama cueva de peluche 2 en 1
La cama cueva de peluche 2 en 1 se convierte en cueva o en cojín doblando la parte de arriba, sin cremalleras ni piezas. Cerrada conserva su propio calor; abierta queda como un cojín plano con bordes, para las siestas ligeras. Es de peluche largo y se lava a máquina en programa suave. Recupera la forma al secarse; la secadora a temperatura alta sí puede apelmazar el peluche. Hay dos tamaños, 40 x 40 y 50 x 50 cm: la pequeña vale para gatos normales y pequeños, y la grande para gatos grandes o si quieres que pueda estirarse cuando la usa abierta. Cuatro colores: marrón, rosa, gris y verde.
Cama cesta de cuerda tejida
La cama cesta de cuerda tejida está hecha con cuerda en tono crudo y parece un cesto de decoración, no una cama de mascota: puedes dejarla a la vista en el salón, y una cama que está donde estás tú es una cama que el gato usa más. La cuerda transpira, los bordes altos sirven de reposacabezas y el cojín se saca para lavarlo. Tiene tres tallas: S para gatos y perros pequeños tipo chihuahua o yorkshire; M para gatos grandes o perros de hasta 8 kg; L para perros de hasta 15 kg o dos gatos que duerman juntos.
Cama cueva árbol de Navidad
La cama cueva con forma de árbol de Navidad es semicerrada: se esconde pero respira, con la abertura frontal amplia, y por dentro lleva un cojín acolchado extraíble. Hay dos tamaños: S (48 x 40 x 40 cm, hasta 6 kg) y M (60 x 42 x 40 cm, hasta 10 kg), y sirve también para perros pequeños. Te decimos las pegas: el cojín se lava aparte, pero la estructura solo con un paño húmedo, porque lavarla a máquina deforma la esponja. Las bolas de adorno van cosidas, pero ningún adorno resiste a un gato empeñado: si el tuyo muerde todo, revisa las costuras de vez en cuando. Y no es solo para Navidad: funciona como cueva todo el invierno.
Y si tu perro es grande
El colchón para perros XL de doble cara mide 105 x 73 x 10 cm y lleva una cara de franela para el invierno y otra de tela Oxford transpirable para el verano: se le da la vuelta. La espuma es ondulada, de 10 cm, para repartir el peso y dejar canales de aire; la base es impermeable, la funda se lava y tiene un asa para moverlo. Es una única talla XL.
Si no la usa
Pasa con cualquier cama. Ayuda ponerla donde ya duerme y dejar dentro una manta que huela a él. Forzarle a entrar consigue lo contrario.