Cama ortopédica para perros: guía de tallas y por qué importa
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¿Por qué una cama normal no siempre es suficiente?
Los perros grandes y los perros mayores cargan mucho peso sobre las articulaciones al tumbarse en superficies duras o en camas poco acolchadas. Con el tiempo, esto puede favorecer molestias en caderas, codos y rodillas, especialmente en razas propensas a displasia. Una cama ortopédica con espuma de alta densidad reparte el peso de forma uniforme, reduciendo la presión sobre estos puntos.
Qué buscar en una buena cama ortopédica
- Espuma de soporte, no solo relleno mullido: debe recuperar su forma tras el uso y no aplastarse en unas semanas.
- Funda impermeable o lavable: imprescindible para perros que se manchan de barro o babean.
- Base antideslizante: para que no se mueva sobre suelos de parqué o baldosa.
Cómo elegir la talla
La talla correcta es la que permite a tu perro tumbarse completamente estirado sin que ninguna pata quede colgando. Como referencia orientativa:
- M: perros de hasta 15 kg aproximadamente
- L: perros medianos, 15-25 kg
- XL: razas grandes, 25-35 kg
- XXL y XXXL: razas gigantes (mastines, San Bernardo, dogos)
Si tu perro está entre dos tallas, es preferible elegir la superior: le sobrará espacio antes que quedarse corta.
Puedes consultar todas las medidas exactas en centímetros en la ficha de nuestra Cama Ortopédica para Perros Grandes.