Acuario en casa: comida, luz y decoración, con sus límites
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Un acuario bien llevado es sobre todo constancia: comida en su justa medida, agua estable y un entorno que no estrese a los peces. Estos son los accesorios que tenemos, con lo que hacen y lo que no.
Darles de comer: lo primero es no pasarse
El exceso de comida es la primera causa de agua turbia, picos de nitritos y algas. Por eso conviene dar siempre lo mismo y en su justa medida, y por eso el problema de pedirle a alguien que entre a darles de comer cuando te vas: casi nadie sabe cuánto echar, y siempre echa de más «por si acaso».
Comedero automático con temporizador
El comedero automático con temporizador digital echa siempre la misma cantidad a la misma hora cada día. Sirve para agua dulce y salada, estanques y tortugueras, funciona con escamas y gránulos (las pastillas de fondo no dosifican bien), tiene un depósito de 100 ml y mide 12 x 6 x 6 cm. Funciona con pilas, que no vienen incluidas.
Cómo usarlo bien: pruébalo unos días antes de un viaje, con el acuario delante, para ajustar la dosis por toma y comprobar que dosifica bien tu comida. Mantén el compartimento seco: la humedad apelmaza la comida y atasca la salida, que es el fallo más común de cualquier alimentador. Para un estanque exterior, pónlo protegido de la lluvia. La ficha no da una cifra de cuántos días aguanta lleno porque depende de la dosis que programes.
Artemia liofilizada, como complemento
La artemia liofilizada en cubos es artemia entera, secada en frío, sin conservantes y sin el riesgo de parásitos del alimento vivo. Se conserva a temperatura ambiente y dura años cerrada y en seco, con la tapa de rosca puesta. El cubo no se pulveriza como las escamas, así que enturbia menos el agua. Viene en un bote de 550 ml.
Hídratala siempre antes de dar: un cubo seco absorbe agua dentro del pez, y en peces pequeños o glotones puede darles problemas de flotación. Mójala diez segundos en agua del propio acuario. Se da dos o tres veces por semana, y el resto de días, su pienso habitual: es un complemento rico en proteína, no un alimento completo. Dale lo que se coman en dos o tres minutos y retira lo que quede en el fondo. Les gusta a peces tropicales (gupis, tetras, barbos, escalares, gouramis), bettas, ciclídos y discos; a peces de agua fría con moderación; y también la aceptan tortugas pequeñas y anfibios.
La luz: una barra sumergible
La luz LED RGB con mando es una barra que se coloca dentro del agua y se controla desde el sofá: 16 colores fijos y 4 modos de cambio automático, con mando de 24 botones. Es IP68, es decir, totalmente sumergible de forma permanente, no solo resistente a salpicaduras. Va de 90 a 260 V con salida a 12 V y enchufe europeo, y se fija con dos ventosas incluidas.
Hay cinco medidas reales de la barra: 18 cm, 28 cm, 38 cm, 46 cm y 57 cm (de 1,5 W a 4 W). Elige siempre una barra algo más corta que el hueco interior de tu acuario, no igual: para un acuario de 60 cm, la de 57, porque 60 cm es la medida exterior y por dentro hay algo menos.
Un límite: es una luz decorativa de color. Para plantas exigentes hace falta una pantalla de cultivo con un espectro específico.
La decoración: un escondite que también airea
Un pez sin refugio vive en alerta: come peor y muestra los colores apagados, que es una señal típica de estrés. Por eso un buen escondite importa más de lo que parece, sobre todo en acuarios comunitarios y al introducir ejemplares nuevos. El barco hundido decorativo con burbujeador hace de pecio y de burbujeador a la vez: las burbujas salen del casco. Es de resina y plástico inertes, que no alteran los parámetros del agua, mide 24,5 x 13 cm y se conecta a una bomba de aire estándar por su tubo.
Lo que te decimos de frente: la bomba de aire no está incluida. Sin conectarla funciona igual como decoración y escondite. Límpialo solo con agua, nunca con jabón: cualquier resto de detergente en un acuario es un problema serio. Y con peces de aleta muy larga, revisa cualquier decoración nueva los primeros días.
Qué priorizar
- Te vas unos días: el comedero automático, probado antes.
- Quieres variar su dieta: la artemia, como complemento.
- Quieres darle un aire distinto al acuario: la luz.
- Tus peces andan estresados o acabas de añadir uno nuevo: un escondite, como el barco.